Es muy posible que de niños
contáramos con nuestro ángel de la Guarda. Muchos seguramente, rezábamos por
las noches la oración antes de quedarnos dormidos:
Ángel
de la guarda, dulce compañía, no me
desampares ni de noche ni de día, si me desamparas ¿Qué será de mí? Ángel de la Guarda
ruega a Dios por mí.
Tu ángel guardián cumple diversas
funciones: es tu maestro, consejo y amigo. Generalmente lo llamamos guardián
porque está a nuestro lado custodiándonos para que podamos vivir en este
planeta con la sensación de que estamos a salvo. Cuanto mayor acercamiento haya entre tu y tu
ángel más seguridad y tranquilidad sentirás en tu vida.
El ángel de la guarda nunca
interfiere en nuestro libre albedrío, está junto a nosotros para brindar su
protección y guía cuando nosotros se lo solicitamos. Ellos conocen nuestras
acciones, son capaces de penetrar en las capas mas profundas de nuestros pensamientos.
Se compadecen de nuestros sufrimientos y buscan consolarnos utilizando los
medios que tienen a su alcance.
Uno de los favores más grandes que
realizan estos seres es presentarnos a las personas adecuadas que nos puedan
guiar en el camino correcto. Por otro lado, fomentan cada una de las
capacidades positivas que tengamos ayudándonos a desarrollarlas. En momentos
difíciles pueden pedir colaboración a otros ángeles, por ejemplo cuando estamos
enfermos o depresivos.
Existen sensaciones físicas que son
indicios auténticos y fiables de la presencia del ángel: un roce leve, cuya
procedencia se desconoce pero reconforta y tranquiliza, tibieza que invade
nuestro cuerpo sin que la causa sea la temperatura ambiente, un perfume
desconocido, luces extrañas, aparición en sueños, etc
Es importante tener en cuenta que
si bien nuestro ángel guardián nunca nos abandona depende de nosotros sentir su
presencia. Debemos invocarlo, pensar en él. Pedirle ayuda, mantener una postura
abierta.
Invocar a nuestro ángel para conseguir donde estacionar: Si estamos manejando y necesitamos estacionar el auto pero no conseguimos lugar porque está todo ocupado podemos pedirle ayuda a nuestro ángel guardián: pedirle que se ponga en contacto con el ángel guardián de la persona que esta estacionando donde nosotros necesitamos para pedirle que hable con esa persona y le pida si por favor nos puede dejar el lugar. Otra opción es pedirle que nos guía hacia el lugar donde vamos a conseguir donde estacionar. No olvides darle las gracias!
Invocar
a nuestro ángel guardan para interceder ante una discusión: Si
hemos discutido con alguna persona o nos llevamos mal con ella pedimos pedirle
a nuestro ángel guardián que le pida ayuda al ángel guardián de la persona con
la que nos llevamos mal y nos ayude a reconciliarnos o llegar a un acuerdo.
Invocar
a nuestro ángel guardián para solucionar un problema: Nuestro
ángel de la guarda nos ayuda a resolver problemas o situaciones diversas.
Podemos pedir con meditación un consejo a nuestro ángel.
Invocación
para la prosperidad: para traer prosperidad y abundancia hacia
nosotros podemos pegar una foto sobre un papel blanco y alrededor de ella
dibujar las cualidades o cosas que nos gustaría conseguir para sentirnos más
fuertes y con más abundancia. Luego
apoyamos sobre la mano derecha o sostenemos sobre el corazón con las dos manos
el papel con la foto pidiendo serena y amablemente con seguridad al ángel de la
guarda que nos ayude a manifestar y concretar las cosas que necesitamos.
Estas son algunas cosas que podes pedirle a tu ángel guardián. Te invito a recuperar esa relación cercana y amistoso que tendrías cuando niño. Él desea recuperar ese vinculo contigo.

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